NO TODO ES LO QUE PARECE
7-07-2008-Las imágenes que nos ofrecía la televisión, con motivo de la discusión de las retenciones al sector agropecuario en nuestro país, mostraban a algunos de los concurrentes que lanzaban papeles desde los balcones del congreso y agitaban banderas en son de triunfo. Se parecía más a la final de un torneo de fútbol, que al debate por parte de los diputados, del proyecto de retenciones móviles enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso de la Nación, con la alegría simplista de creer haber ganado algo y por lo tanto “derrotado” a otros.

Lamentablemente el oficialismo no se ha dado cuenta que esos supuestos derrotados – a los cuales se los quiere ver de rodillas según lo expresado por el ex Presidente Néstor Kirchner - no son un grupo de meros contrincantes, son integrantes de una gran parte de nuestra sociedad que constituyen una significativa estructura de nuestra economía, la de los agro negocios.
Estos supuestos “vencidos”, trabajan arduamente en los sitios más lejanos e impensados de nuestra geografía, y vienen aportando al país desde hace años. Ninguno de ellos vive a expensas del estado a través de sueldos o dadivas, al contrario, son los que laboran directa o indirectamente la tierra de la cual logran, con buenos o malos resultados, la mayoría de las divisas que han permitido lograr un crecimiento sostenido de nuestro país.
Ante la paridad en los números de la votación, la Presidente no debe considerar esto como un triunfo, sino como un llamado de atención ante una costosa salida de esta crisis que lleva varios meses y a nuestro entender, debe dejar de lado esa forma caprichosa del manejo de los asuntos de estado.
Lo rescatable de todo esto, fue sin dudas la “reapertura” del Congreso de la Nación que durante diez días dio señales de vida ante una sociedad que lo tenía catalogado como la escribanía del Gobierno Nacional.
Nuestras felicitaciones a los diputados que votaron con total independencia y a conciencia, y nuestra tristeza por quienes sin autonomía para tomar sus propias decisiones, prefirieron responder a las órdenes del ”jefe” y no a las necesidades de los ciudadanos que los votaron.
Muchos de los que tiraban papeles desde los balcones y se alegraban confundiendo lo perdido por ganado, necesitarán tal vez más de los supuestos derrotados que éstos de los supuestos vencedores.
Deberíamos recordar más seguido aquel viejo aforismo que aconseja no morder la mano del que te da de comer.
Propuesta Republicana